Aquí no se adivina quién fue. Se construye el perfil del que lo hizo: rasgos como el método de acceso, la relación con la víctima o la motivación, que fijas uno a uno y que tienes que sostener con una prueba concreta del expediente.
El culpable no se señala. Cae por eliminación, cuando el perfil ya no le deja sitio a nadie más.
Se puede jugar, pero es mucho leer en poco sitio. Déjame el correo y te mando el enlace para cuando estés delante de un ordenador.
entrar igualmente: la formación dura diez minutos →
Un preparador de museo muerto en el sótano, un meteorito de cuarenta mil dólares intacto y una bandeja vacía. Es un caso cerrado: la unidad lo resolvió tarde. El instructor quiere ver si tú llegas antes.
Una mujer de sesenta y un años, seis días muerta en su casa. Ni una puerta forzada. No tenéis sospechosos: tenéis once rasgos y un reloj que corre mientras leéis.
Si es tu primera vez, empieza por la formación: en diez minutos se entiende todo lo que aquí se da por sabido.
ENTRAR EN EL CASO 01
Dos pasajeros que viajaban solos no volvieron a bordo, y el barco zarpó sin ellos, como marca la norma. Nadie los buscó. Tres países, tres policías y un solo barco que mañana atraca en otro puerto.
Si es tu primera vez, empieza por la formación. El 01 y el 02 se pueden jugar en cualquier orden.
SUBIR A BORDO DEL CASO 02Los casos 01 y 02 no son juegos de cinco minutos. Son expedientes completos. Se tarda casi una hora en cerrar cada uno, y aquí la prisa se paga. Cada consulta te cuesta horas de investigación, y si tardas demasiado aparece otra víctima.
Por eso existe el Caso 00: diez minutos, cuatro rasgos y un instructor que te va dejando notas mientras juegas. Cuando lo termines, el resto se entiende desde el primer minuto.
Todos se juegan mejor sentado, en ordenador o tableta, sin que nadie te llame. La partida se guarda sola: puedes cerrar y volver. No hace falta saber nada de criminología.
Estoy escribiendo el siguiente. Mismo motor, expediente nuevo y otro tipo de autor. Si quieres que te avise cuando esté —y nada más, ni boletín ni nada parecido— déjame aquí el correo.
El Perfilador es un juego de deducción criminal escrito en español, gratuito y jugable directamente en el navegador, sin descargar ni instalar nada. Cada caso es un expediente completo de un homicidio o de una serie de ellos.
Su mecánica lo separa del resto de juegos de detectives: en lugar de señalar al culpable entre varios retratos, el jugador redacta el perfil del autor —sexo, franja de edad, complexión, nivel de instrucción, anclaje geográfico, método de acceso, disponibilidad horaria, nivel de organización, relación con las víctimas y motivación— y cada rasgo que fija debe justificarlo señalando la prueba del expediente que lo sostiene. Es la fantasía de las unidades de análisis de conducta, no la de las novelas de sobremesa.
El tiempo es la otra mitad del juego. Cada consulta cuesta horas de investigación y el reloj no se detiene: si tardas demasiado, el autor vuelve a matar y el expediente crece. Ir despacio no cuesta dinero, cuesta vidas.
Se empieza por el Caso 00, «Cajón 14», un expediente de formación de diez minutos ambientado en un museo de historia natural, con cuatro rasgos y notas del instructor. Después vienen el Caso 01, «Sin prisa», de 45 a 90 minutos, y el Caso 02, «Todos a bordo», en un crucero por el Mediterráneo. Se usa también como material docente en criminología y en clases de español, con guía para el profesor y rúbrica de corrección del perfil.